jueves, 16 de noviembre de 2017

El pacto del Triunvigato y el macrismo y la posibilidad de ruptura de la CGT



Hace más o menos un a semana, en un post titulado "El estrecho desfiladero del Triunvirato", escribíamos: "Corren días decisivos para el futuro de los trabajadores argentinos, dado que el régimen macrista, envalentonado por el 40% que sacó en las últimas elecciones, viene decidido a destruir los derechos laborales bajo el eufemismo de su proyecto de "reforma laboral". Para esto, el ministro Triacca ya se reunió varias veces con la cúpula de la CGT, un triunvigato que por cierto no despierta la mínima confianza en su intención de defender los intereses de quienes tendrían que ser sus representados. Hay una vacilación de sentido en esta representación. El bloguero Abel Fernández logra condensar en una sola frase la sombra de una duda: "La prioridad de todo dirigente sindical es y debe ser proteger sus estructuras", donde por "sus estructuras" puede entenderse la de los jerarcas, lo cual no necesariamente coincide con los intereses de los trabajadores. (...) Hoy resulta difícil creerles hasta cuando te dicen a qué hora convocan a un acto. ¿Les tenemos que creer esta vez?"

Esta mañana, entrevista a Walter Correa, secretario General del Sindicato de Curtidores, integrante de la Corriente Federal y diputado electo por Unidad Ciudadana:

"Nosotros desde la Corriente Federal de los Trabajadores no hemos tenido acceso a este borrador [acordado entre la cúpula de la CGT y el régimen macrista]. Solamente nos anoticiamos por los medios y por algunos escritos que tiran algunos compañeros. Estamos abocados en hacer un encuentro el día 20, el día de la Soberanía, y vamos a plantear, con acuerdo o sin acuerdo, una marcha multitudinaria y en repudio contra este tipo de reforma. No solamente la laboral sino también la jubilatoria, porque los jubilados también son laburantes, tenemos que hacernos cargo y defenderlos. Esto lo tiene que tener en cuenta la CGT, no la CGT, sino la cúpula de la CGT. Te puedo asegurar que en estos días nos hemos cansado de leer comunicados de los sectores de base, de las regionales, las CTA, las mesas sindicales. La verdad es que esto es una locura y, bueno, cada uno está tomando posición. Y yo estoy plenamente convencido porque soy parte de eso, hace 20 meses que tengo una base que pelea todos los días, que está invisibilizada por los medios masivos monopólicos. Pero se va a producir un quiebre, no tengo ninguna duda de que se está produciendo un quiebre de abajo hacia arriba. [Y los de arriba] desoyen a sus propias bases, desoyen a sus compañeros, a sus compañeras. Y va a haber organizaciones sindicales, que aspiramos a que sean la mayoría, que vamos a marchar y a repudiar este avance de un gobierno de patrones de estancia que nos quieren llevar al preperonismo.



Walter Correa - Corriente Federal - Diputado electo UC

"[Este gobierno] genera un ámbito de crisis para permitir estos retrocesos. Cuando hablamos de crisis, en el año 2003, Kirchner sí agarró el país en llamas, por [culpa de] estos mismos tipos, Néstor dictó un decreto, que era el 392/03, que era para generar las paritarias de los trabajadores. Ahora esto es una gran mentira y por los que quieren acordar, por comportamientos así, es que pasó lo de los 90. Lo hacen porque son funcionales a estas políticas patronales.

"Yo la última opinión que tengo de Pablo Moyano es que se va a oponer rotundamente a esta reforma, lo mismo las dos CTA, la Corriente Federal lo mismo.

"Entiendo que esto es un circo VIP donde muchos [la cúpula cegetista] se prestan a ser parte de esto. No puede ser que hace una semana estabas enojdo, decías que no, que no, y a la otra semana firmás el acuerdo previo. Esto es para que hoy se sienten los gobernadores, los legisladores y les digan: 'no, mirá que la CGT ya acordó'. Obviamente que los muchachos están apurados para aprobarlo antes de que asuma Cristina".



Un bloguero peronista emocional escribió anoche un post que apenas puede esconder su agobio detrás de una retórica elusiva. Frente a la alta probabilidad de que la CGT nos haya entregado por enésima y última vez, se lamenta de algo, aunque no se entiende bien de qué. Eso sí: no se priva de atacar a los que critican la claudicación. Así es el peronismo.