jueves, 7 de abril de 2016

De cómo poco a poco el Teatro San Martín se transformó en un lugar fantasma

Hasta se llevaron el busto del General San Martín




Leo el mensaje de una trabajadora del Teatro San Martín:

Llegó el día, este 4 de abril de 2016 fue mi último día en el teatro San Martin, Mi Teatro, Mi Casa

Hace 25 años  que soy empleada del gobierno de la ciudad, pasó de todo en mi vida en estos años; empecé en otra Secretaría; actualmente ya hace casi 15 años estoy en el Complejo Teatral San Martín, conformado por Teatros: de la Ribera (cerrado), Alvear (cerrado), San Martín (Cerrado),  Sarmiento y Regio, estos dos últimos abiertos al público con no más de dos obras por año… Quince años, no tantos para algunos, muchísimos para mis compis pendejos; plagados de momentos de todo tipo y color. Han pasado por mi vida muchas personas en el Teatro San Martín, algunas absolutamente hermosas que extraño mucho y otras absolutamente olvidables y enterradas en el cajón de los olvidos.
Hoy somos los que somos, con un sentimiento único de tristeza por tener que dejar nuestro espacio, sin saber exactamente cuándo será nuestro regreso, sin saber si algunos volveremos.

No sé cuáles serán los planes, no sé cuántas secciones volverán con cada uno de sus integrantes,  todo es incierto. Mañana será mi primer día de esta nueva etapa, en mi próximo destino; por ahora, otro espacio, como todos los que nos han asignado, sin las comodidades necesarias para cada oficio: Teatro Alvear (en obra), Teatro de La Ribera (en obra), Museo de la Ciudad (casona anexa al Museo de la Ciudad), Gregoria Pérez (un depósito), Teatro Sarmiento (sótano con humedad), Teatro Regio (hacinado de gente), Casa de la Prensa…

Si tenemos la suerte de volver, los talleres técnicos sufrirán refacciones que no fueron consultadas con los profesionales que habitamos 36 horas semanales, con los consecuentes problemas futuros, puertas pequeñas por donde no pasarán trastos escenográficos, instalaciones de electricidad sin la suficiente potencia para maquinarias (sic), ascensores que serán mantenidos por una empresa privada (existía una sección de mantenimiento de ascensores, trabajadores a los que cambiarán de función). Esperamos encontrar lo que dejamos en guarda (mobiliario, máquinas, utilería, telones, instrumentos musicales, etc.). Recuerden lo que pasó en El Colón, muchos “elementos” vendidos en mercado libre… sin palabras.

Poco a poco esta casa se transformó en un lugar fantasma…

Señores de Cambiemos, podría haber sido menos traumática nuestra expulsión, no era necesario tanto maltrato. Al señor Lopérfido poco le importó el cuidado de cada uno de nosotros, mudanza improvisada, como todo en esta gestión…

Hoy se llevaron el busto del General San Martín, no entendemos el motivo, hay espacio para guardarlo adecuadamente, recuerden que hace muchos años padecemos de obras de refacción.

Hoy es un día triste y pocas palabras me pueden hacer sentir bien…

2 comentarios:

Evento-Landia dijo...

Como ciudadano,como hombre y como actor me pregunto ¿dónde están los demás, los que miran sin mirar; los que no pueden ver más allá de sus narices? ¿nuestros conciudadanos; nuestros correligionarios; nuestros camaradas; nuestros compañeros; nuestros Hermanos; nuestros gremios; nuestros sindicatos? ¿Podemos seguir tan atomizados?

¡NOS ESTÁN MATANDO TODAS LAS FLORES!!!! abramos los ojos!!!

La Maga dijo...

Me duele muchísimo saber esto. Amo ese teatro, con quien contactarme para organizarnos y hacer algo, no podemos dejarlo asi, estan matando nuestra cultura de raiz. No permitamos que este sucio titere se salga con la suya.