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lunes, 10 de abril de 2017

"El gobierno está jugando con fuego: una minoría intenta subordinar a garrotazos al resto de la población"

Entrevista a Myriam Bregman en La otra.-radio de anoche, para escuchar acá 


Cuando concertamos la conversación que íbamos a tener en el programa de anoche con Myriam Bregman, dirigente del PTS que integra el Frente de Izquierda, no imaginábamos que en la noche del domingo las fuerzas represivas del macrismo iban a protagonizar otra salvajada contra la protesta social, como fue el ataque al grupo de docentes que ayer estaba montando una escuela itinerante frente al Congreso. La charla con Bregman estaba prevista para referirnos al paro del jueves pasado, a la inacción de la CGT y al estado de movilización que la sociedad había mostrado durante marzo. Pero obviamente, al producirse la represión contra los docentes de anoche, Bregman también se hizo presente en el lugar y fue inevitable que nos centráramos en los hechos que acababan de producirse. A continuación, algunos tramos de la conversación:

- Esta tarde [el domingo] los dirigentes de los sindicatos docentes nacionales estaban en Plaza Congreso instalando la escuela itinerante en la que [hoy] pensaban dar su primera clase. Había presencia policial, pero todo se desarrollaba normalmente. Hasta que, según dijo uno de los policías presentes en el lugar, recibieron una orden directa de Presidencia de la Nación de empezar a reprimir. Parece que no se trata de desbordes, sino de una decisión política oficial de salir a reprimir.

Myriam Bregman: Sí. Empezamos a ver que se reitera una actitud de la policía, que llega a los lugares con claras intenciones de reprimir, de no permitir ninguna protesta. Además andan sin identificación, porque tienen la evidente intención de utilizar cualquier método represivo, de portar armas legales o ilegales. El jueves en Panamericana pasó lo mismo. Se había liberado un carril cuando comenzó la represión. Fueron con la decisión de reprimir. Porque a veces dicen "los manifestantes no dejan un carril libre para que circule el tránsito". Ese es un discurso que tienen en los medios, pero después la realidad es muy distinta. En Panamericana había vías alternativvas, se había liberado un carril y decidieron dar un claro mensaje hacia la protesta social. Es un gobierno que profundiza las medidas antipopulares, antiobreras y evidentemente ha decidido endurecer la manera en que las aplica.



- ¿Pensás que decidieron quebrar el espinazo de los gremios docentes como un efecto disciplinador hacia todos los trabajadores?

MB: Sí, estoy convencida, no escatiman ninguna medida para demonizar a los docentes, demonizan su lucha y ahora ni siquiera quieren dejarlos expresarse con una carpa docente. Lo que pretenden es dar un mensaje al conjunto de los trabajadores para que acepten un techo salarial por debajo de la inflación. Pero la intención no se queda ahí: con ejemplos como el convenio de los petroleros en Vaca Muerta, el acuerdo que hicieron con McDonalds, el gobierno se dirige hacia la flexibilización de las convenciones colectivas de trabajo. Es el modelo que este gobierno en favor de los ricos quiere extender a toda la clase trabajadora. El mensaje comienza por los docentes, un sector que tiene mucha visibilidad, obviamente, y el mensaje entonces llega. Lo ves en la tapa de algunos diarios que festejaron "que Vidal ya triunfó y logró que se levante la huelga". Así se envalentonan y no quieren ni siquiera que hagan otra medida de lucha.

- Es una reacción frente a un mes de marzo de movilizaciones multitudinarias contra las políticas del gobierno. Entonces decidieron empezar el mes de abril con una ofensiva antipopular.

MB: Coincido, tienen una reacción de la manera en que ellos pueden tenerla. Podrían reaccionar de acuerdo a lo que la calle les dice. Pero gobiernan para los ricos, entonces escuchan lo que la calle les dice y responden: "tenemos que profundizar la represión porque, si no, toda esta gente va a seguir movilizada.

- "La gente" -así es como lo dicen- a la que le responden es la que se movilizó el 1 de abril. Fue una concentración diseñada desde las redes sociales, que pretendía pasar como autoconvocada, pero muestra todas las huellas de las operaciones del PRO cuando moviliza a los sectores más reaccionarios.

MB: Sí, es un sector reaccionario el que se movilizó ese día. Y es una minoría, pero una minoría intensa que el gobierno utiliza como base para esta ofensiva. Todo sabemos que Macri ganó con el 50%, por un mecanismo perverso como el del balotaje que a uno lo obliga a elegir entre 2 candidatos, pero su base social, su legitimidad no es del 50%. Entonces están jugando con fuego, cuando incluso las encuestas que ellos leen no superan el 30% de apoyo. Desde esa minoría intentan subordinar a garrotazos al resto de la población. Creo que están haciendo una jugada muy riesgosa, en una Argentina donde todos sabemos cómo empiezan los palos en la calle pero nadie sabe cómo terminan.

- Pero para que sea posible una escalada represiva antipopular, hay que ver que estamos ante un gobierno que es minoritario en las dos cámaras del Congreso, con una CGT con tradición histórica peronista, con una mayoría de gobernadores que supuestamente no integran la alianza gobernante en Nación. Entonces la represión solo puede avanzar con la complicidad de todo ese sistema, que tendría la legitimidad institucional para detenerla.


MB: Así es como han gobernado, es un gobierno minoritario en ambas cámaras. La CGT les dio una tregua histórica, ningún gobierno no peronista tuvo tantos meses de tregua como los que le dio esta CGT al macrismo. En el Congreso lo vi con mis propios ojos: el gobierno enviaba los proyectos, en la tele se los cuestionaban pero en las cámaras les levantaban la mano. En la cámara de diputados tuvieron el apoyo de los bloques de Massa, Stolbizer, Bossio, incluso en algunas oportunidades el bloque de Libres del Sur jugó con la posibilidad de abstenerse para que el gobierno consigiguiera su mayoría. Y en el Senado el bloque del PPJ/FPV apoyó categóricamente, Pichetto y toda su bancada han sido los que les votaron todas estas leyes. Así que difícilmente desde ahí vengan las medidas para que podamos parar la represión.


MB: Yendo a un caso muy concreto, yo en su momento presenté un proyecto sobre el artículo 194 del Código Penal [que tipifica delitos contra la seguridad del tránsito y de los medios de transporte y de comunicación] para que se agregara una frase que indique que ese artículo no se puede aplicar a ninguna protesta social. Si vos dejás que ese artículo sea la gran excusa para reprimir, como hacen desde hace unos años, le estás dando una herramienta represiva al gobierno. Pero ni siquiera logramos el apoyo de otros bloques para que en alguna comisión se tratara un proyecto tan elemental como ese. Porque toda movilización, incluso la oficialista del 1A, corta calles, lo que pasa es que cada gobierno mira si esa movilización le es favorable, entonces ese corte no molesta; pero si es opositora, se convierte en un delito. El artículo 194 así usado es un instrumento de persecución enorme. Me acuerdo de que en 2014 [el entonces secretario de seguridad Sergio] Berni parecía omnipotente, hacía un despliegue enorme, llegaba a las protestas en helicóptero, mandaba destacamentos de Gendarmería, hasta que Horacio Verbitsky denunció que había un represor de la dictadura infiltrando la protesta y montaron la parodia del gendarme carancho. Después quedaron todos procesados por haber hecho esto. Pero no terminaron procesados porque la jueza Arroyo Salgado reflexionara y se diera cuenta de que es antidemocrático seguir golpeando gente, sino porque la parodia del gendarme carancho terminó generando un repudio social enorme. El otro día empecé a sentir eso en la Panamericana, empecé a sentir esa sobreactuación de [el actual secretario de seguridad Eugenio] Burzaco, sobreactuando con la manito, diciendo "me los sacan de acá a todos"... El gobierno se está envalentonando, pero debe saber que esas fuerzas represivas, una vez que se las desata hay que ver hasta dónde llegan. Son fuerzas represivas que han marcado a decenas de manifestantes en los últimos años, sobre todo la Gendarmería. Están jugando con herramientas muy peligrosas, conducidas por una ministra como Patricia Bullrich, imaginate, que viene del gobierno de la Alianza. A Macri no le gusta que lo comparen con el gobierno de De La Rúa, ni que hablen de 2001, pero él pone funcionarios de la Alianza, Burzaco también (1).

- La jueza Arroyo Salgado, la que mandó a procesar a los gendarmes en ese episodio de 2014 que vos recordás, es la misma que este jueves autorizó la represión en la Panamericana.

MB: La voluntad judicial varía según el humor social. La investigación sobre la represión en Panamericana nosotros la vamos a seguir, no vamos a dejar que pase, con todos los hechos que ocurrieron el otro día. El mismo juez que en un momento dice que la represión es legal, después cuando las fuerzas se exceden en el método represivo y eso genera respuestas dice que es ilegal. La clave es generar esa respuesta, por eso es tan importante que estemos en la calle y repudiemos estos actos.

- La movilización popular se hizo oir en marzo, incluso desbordando a la cúpula de la CGT, en el acto del 7, cuando sus propias bases les pedían que pongan la fecha del paro general y los dirigentes terminaron escapándose sin que nadie los atacara. Fue esa multitud la que les arrancó el paro. Pero convocaron a un paro sin movilización, tratando de que el país ese día quedara en silencio. Pero fueron ustedes, los partidos del Frente de Izquierda, los que al convocar a un paro activo terminaron poniendo el contenido político, las banderas, las imágenes a ese paro.

MB: Sí, es un silencio abrumador el de la CGT. El paro fue producto de un reclamo que venía desde abajo, pero la única intención de la CGT fue descomprimir una situación y no querían que nadie se exprese en la calle. Y la izquierda termina siendo la expresión de todos aquelllos que sí querían expresarse. Me pasa a mí cuando voy en el subte y me dicen "muy bien ustedes que salieron a la calle ese día y se manifestaron", gente que no tiene nada que ver con la izquierda, de otras identidades políticas que vio que la CGT llamó a un silencio total el día que los trabajadores debían gritar y poner el reclamo en la calle. La izquierda terminó siendo, en parte y en la medida de nuestro esfuerzo, la expresión de eso y por eso también tuvimos la represión, ¿no? El gobierno y la CGT querían un paro que pasara sin mucho problema. Se paró ¿y qué? ¡Si ni se votó un plan de lucha! Cambió en la medida en que se demostró el enorme acompañamiento que esa medida tiene, pero esperábamos más, esperábamos que sea el inicio de un plan de lucha. Hoy los docentes solos, nuevamente, poniendo una carpa, mientras la CGT no llamó a ninguna medida para rodear de solidaridad a los docentes. Hoy tendrían que estar llamando a una medida de repudio contra la represión, dando una señal de que si tocan a los trabajadores que protestan la CGT va a parar, va a movilizarse, va a hacer algo. Ellos dirigen una de las centrales de trabajadores más grandes del mundo. Para sacarles la cuota sindical a los trabajadores todos los meses, ahí no fallan nunca, pero cuando los trabajadores necesitan medidas contundentes, la verdad es que ellos no se ven. El jueves no salieron porque decían que era la izquierda. Hoy no era la izquierda, eran los sindicatos docentes y tampoco toman ninguna medida.

[NOTA DEL EDITOR] Lo que reproducimos arriba es solo una parte de una conversación más extensa, donde también hablamos con Myriam Bregman de la compra de armas del gobierno con fines represivos, del silencio del resto de la dirigencia opositora el día del paro, de otros casos de violencia institucional, del desmantelamiento de las fiscalías dedicadas a recibir denuncias sobre la violencia de género y contra los menores. También mencionamos la marcha del sábado pasado en repudio al femicidio de Micaela García y nos detuvimos a reflexionar sobre la utilización política que hacen los sectores de la derecha de casos como este, para fomentar políticas de mano dura que nunca van al fondo de la cuestión. ¿Cómo enfrentar la conmoción que producen estos crímenes de género sin ser funcionales a las fuerzas represivas? Algo de eso conversamos con Myriam y la charla completa la pueden descargar clickeando acá.

4 comentarios:

Juan Bautista Echegaray Espejo dijo...

Dos comentarios inspirados en la lectura de la entrada anterior, pero que conectan con esta: uno sobre cómo posicionarse respecto de la deuda, otro sobre “los troscos”

La instalada o recurrente idea de un “descomunal endeudamiento que pende sobre el pueblo futuro” funciona despojándonos de antemano del derecho a tomar control de la economía, soberana base de nuestra perspectiva futura como pueblo. Dicho de otra manera, la consentida fatalidad exime al programa de un nuevo frente de gobierno popular del compromiso de auditar toda la contabilidad pública y privada imprescindible para clarificar los orígenes de cualquier tipo de deuda, su legitimidad, sus verdaderos montos y las responsabilidades honorarias correspondientes, entre ellas las de competencia “puramente” política. Durante el gobierno anterior no se hizo, factor que sumado a los récords mundiales de pago contado batidos en dicha gestión, favoreció el encumbramiento en el poder ejecutivo de uno de los principales beneficiados por dichos préstamos, devoluciones y otros gastos debitados a cuenta de la salud del gran pueblo argentino. Como era previsible, el nuevo gobierno fascista llegó para volver a poner bien en lo alto una vez más los números patrióticos de la interminable hipoteca nacional. ¿Y qué decimos? ¿”No pago”? ¿”Pagarán los Macri, los Pratt Gay, los Pichetto, los Bossio, los Bullrich, los Rocca, los Roggio, la Sociedad Rural, la dignísima reforma agraria de “El campo”? No. Decimos que la pucha pero qué pena el terrible futuro al que nos han encadenado estos malvados. Suena a resignación de blues, a que estamos atados a nuestro final destination, a cansados de gritar por Cris

En cuanto a “los troscos”… Brilla por su ausencia en este texto alguna mínima mención a la soberbia cuota de irresponsabilidad que les cabe por haber permitido que esta corte de asesinos, cobardes, estupradores y ladrones llegara donde está. O lo que ES LO MISMO: a la fervorosa militancia que opusieron en contra del gobierno anterior, trinchera en la que coincidieron con lo peor de lo peor de este país, incluido el actual presidente; campaña para la cual como era lógico encontraron amplificación en todos los micrófonos y pantallas que entonces conspiraron para derrocar al gobierno de Cristina y auspiciaron la candidatura de Macri, que lo encubren y defienden, y que han consagrado a los principales referentes de LA IZQUIERDA como miembros estables del patético elenco de gladiadores que entretiene a la audiencia de sus coliseos

Oscar Cuervo dijo...

"¿Y qué decimos? ¿”No pago”? ¿”Pagarán los Macri, los Pratt Gay, los Pichetto, los Bossio, los Bullrich, los Rocca, los Roggio, la Sociedad Rural, la dignísima reforma agraria de “El campo”?" preguntás y resondés apresuradamente leyendo mal lo que yo escribí. No dije "la pucha qué pena" ni ninguna de esas huevadas que vos leíste. sino " “descomunal endeudamiento que pende sobre el pueblo futuro”. Que pende: está pendiente para el pueblo futuro, no determinado ni fatal, sino pendiente. Si aún no captás el alcance de la frase, leela más de una vez: el verbo pender, el sustantivo pueblo y el adjetivo futuro, y quizás puedas entender lo que escribí antes de alzar el dedito con lo primero que se te pasó por la cabeza sin exigir demasiado a tu acto de lectura.

Segundo: no soy trosco y no me corresponde defender esa posición, que aquí reproduzco pero solo en parte. De todos modos siempre es fácil y cómodo autocriticar a los otros, lo cual te exime de escuchar lo que Bregman tiene para decirles a los peronistas que bancaron a Berni, Milani, Pichetto, Granados, Casal, Bossio, Ishii, Roxana Bertone, Gerardo Martínez, Moyano, Lousteau, por nombrar solo a algunas figuritas de diversa procedencia que troscos seguro no son. Varios de ellos entusiastas colaboradores del actual régimen, más o menos velados y en varios tramos del anterior gobierno también. Me consta que Bregman no es ese espantajo que desde cierto macartismo peruca se intenta reducir a "los troscos", que no auspició la candidatura de macri ni antes ni apoya mínimamente a su gobierno ahora, lo que sí puede afirmarse de algunos que integraron la coalición kirchnerista. Una vez más, pegás al bulto y se te escapa el detalle de la trayectoria de Bregman.

Lo que publico en este post no siempre es cómodo para mí, que no soy trosco y soy y no soy peronista, pero me parece más interesante y digno de pensar que tus juicios sumarios.

Juan Bautista Echegaray Espejo dijo...

Sí, claro, cómo no, ahorita mismo releo a ver si capto el alcance de tus frases. Querido mío, no sé, recuerdo que pusiste "daño irreversible" o algo así, y si es irreversible entonces no hay nada pendiente. En fin, quedamos así

Oscar Cuervo dijo...

No, zonzón, los párrafos hay que leerlos enteros, así es como se entienden las ideas, no cortáńdolos en partecitas. Hay daños irreversibles y también hay futuros pendientes. Creo que tenés que ir a un taller de lectoescritura para comprender períodos más allá de un tuit.