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lunes, 20 de febrero de 2017

Todavía no se sabe si en marzo la CGT convoca a un paro, pero ya hay acuerdo con el Justicialismo para... ¿qué?

Alberto Roberti, Chino Navarro, Emilio Pérsico, Diego Bossio y todos los compañeros


Anoche me puse a ver un debate político en un canal de cable. Había representantes de diversos partidos, entre ellos una chica del PRO que repetía el manual de respuestas redactadas por Durán Barba. También estaba Myriam Bregman con esa capacidad que tiene de trasmitir ideas sensatas de manera simple y su coherencia ideológica. Y había un "representante de los trabajadores". Alberto Roberti, Secretario General de la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles, integrante de la CGT. Diputado nacional. ¿De qué partido? No me pidan precisiones. En su página web dice: "Justicialista". Le tengo que creer. Consulto a algunos compañeros que tienen una información más precisa que la mía y me dicen que llegó con la boleta del Frente Renovador (menos mal, pienso), pero ahora integra el bloque comandado por Diego Bossio. 

Algunos datos relevantes: Roberti es el sindicalista que no opuso resistencia al convenio de flexibilización laboral firmado por los petroleros de Vaca Muerta, conducidos por Guillermo "Caballo" Pereyra, líder del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa. Este convenio es propuesto por el macrismo como una avanzada para ir hacia una flexibilización laboral generalizada y bajar "el costo laboral argentino". 

Roberti, el sindicalista, es uno de los 10 diputados más ricos de la Cámara. Triplicó su fortuna en un año: en julio pasado ascendía a $14.038.211,61; tuvo un incremento patrimonial del 205%. Ahora debe tener unos cuantos pesos más, dada su gran capacidad de ahorro. Roberti cobra 110 mil pesos mensuales de la Federación Petrolera y 91 mil pesos que le corresponden como diputado (más adicionales). Es mucho, no gana el sueldo básico de un docente bonaerense, pero su capacidad de ahorro es llamativa. A razón de $ 200 mil por mes, su fortuna actual equivale a que ahorró 70 sueldos enteros, suponiendo que no gastó nada en los últimos 6 años. Repito: tendría que haber ahorrado 70 altísimos sueldos enteros sin gastar nada.

Esto lo supe después, cuando traté de averiguar qué clase de sindicalista era Roberti. Lo que me llamó la atención es su intervención en el debate. Lo presentaron como un sindicalista de la CGT, así que me disponía a escuchar un discurso típico de disconformidad por lo caro que está todo, algo así. No es que esperara un discurso revolucionario que propusiera la abolición de la propiedad privada. Me bastaba que tirara la bronca por la carestía de la vida. 

Pero cuando Roberti abrió la boca, empezó a sorprenderme. Decía: "el presidente comete errores porque está muy presionado; recibe presiones de una oposición que le pone palos en la rueda, que critica pero no propone". "Yo soy peronista", decía Roberti. Ninguna sorpresa ahí. "Al presidente no lo dejan gobernar, hay algunos que se oponen a todo porque sí". Epa, esto ya es raro, como representante de la CGT, en el debate le echa la culpa de la situación de la crisis a los opositores. "Nosotros los peronistas estamos con compañeros dispuestos a colaborar, no oponernos a todo. Hay que aprender de compañeros responsables como Diego Bossio". Ah, ahí me hice a la idea: no sé si entró por el massismo, pero ahora está en el bloque Justicialista. ¿Esto indica algo? No mucho. No se sabe qué carajo es ese bloque. Se dicen peronistas pero votaron por el pago a los fondos buitres (hold outs, si prefieren). 

Este bloque dio cuórum para la ley de ART que se aprobó la semana pasada. Dio cuórum, igual que el Movimiento Evítala y el massismo. Habían dicho, todos ellos, que querían dar debate, "porque es un asunto muy complejo". Y, un poco detrás del discurso de Massa, el pretexto es "tratar de mejorar la ley, dando el debate, sin poner palos en la rueda, mejorando lo que se pueda mejorar". Es una zona gris la que ocupa el Bloque Justicialista, a veces parecen massistas, a veces macristas; cuando las papas queman sacan a relucir su chapa peronista y "defienden" a los trabajadores. Muy parecidos a Pichetto, la pata peronista del régimen hambreador que nos gobierna, marcando el límite del sadismo lamborghiano de los niños bien que gobiernan. La semana pasada parecían dispuestos a votar la ley de las ART si lograban "mejorarla un poco". Pero, cuando al Congreso llegó la noticia de que el macrismo había dispuesto que el incremento de las jubilaciones fuera menor que el que está fijado por la ley de actualización vigente, todos estos bloques grises se soliviantaron. Dieron cuórum. Pero se quedaron en sus bancas para que la votación fuera posible. Ojo: no votaron en contra: SE ABSTUVIERON. La Cámara terminó aprobando la ley por apenas 88 votos, una de las leyes con menos consenso de los últimos años: 88 votos sobre 257 integrantes de la cámara. Apenas un poco más de un tercio. Con el Movimiento Evítala, el Frente Renovador y los Justicialistas dando cuorum y el FR y el BJ "absteniéndose". Hubo un episodio enojoso donde Wado de Pedro reprochó duramente a Leonardo Grosso, del Movimiento Evítala por haber dado cuórum y hacer posible la aprobación de la ley, un paso en dirección de la flexibilización laboral, ya que que viola los tratados internacionales al prohibir el acceso irrestricto de los trabajadores a recurrir a los tribunales en defensa de sus derechos.

"...la reforma se había aprobado por 88 votos a favor (de Cambiemos y sus aliados provinciales), 23 en contra (de Progresistas, el Movimiento Evita y el Frente de Izquierda, entre otros) y 44 abstenciones (del Frente Renovador, el bloque Justicialista y el Movimiento Popular Neuquino). Los diputados del PJ-Frente para la Victoria (PJ-FpV) se quedaron de pie junto a sus bancas, sin votar, gritándoles a quienes habían anticipado su abstención o su rechazo para que dejen la sesión sin quórum. "¡Si ustedes se levantan se cae la ley!", les reclamaba Adrián Grana.
Estaba en lo correcto. Sin la colaboración de quienes no votaron a favor del proyecto, el oficialismo no hubiera podido aprobarlo. Más tarde, el líder del FR, Sergio Massa, responsabilizó al PJ-FpV: "Si el kirchnerismo se quedaba y votaba en contra, caía la ley. Salvaron al Gobierno", sostuvo. Sin embargo, los números lo contradicen. El PJ-FpV tenía 57 diputados y necesitaba 66 para que los votos en contra fueran más que los votos positivos. Al Gobierno, finalmente, lo salvaron el FR, el bloque Justicialista, el Movimiento Evita y Progresistas, al garantizar el quórum.
Esas mismas bancadas habían colaborado para que Cambiemos logre abrir la sesión con lo justo y 45 minutos después del horario fijado para la sesión. Cuando se vencía el tiempo reglamentario, Felipe Solá se sentó y el tablero marcó 129". [COMPLETO ACÁ]
En el debate de anoche estaba claro que Roberti defendía al gobierno y culpaba a la oposición por los errores de un pobre macri "presionado". También dejó en claro su decisión de participar de la interna "peronista", porque está seguro de que el peronismo este año va a dejar atrás las desviaciones del anterior gobierno para volver al verdadero peronismo. Puso como ejemplo a los "compañeros" Florencio Randazzo y Julián Domínguez para conducir al peronismo. Hoy por hoy, Alberto Roberti quiere lo mismo que el Chino Navarro, Emilio Pérsico, Leonardo Grosso, Domínguez y Randazzo. Quieren a Cristina afuera.

¿Son opositores? Depende. Más o menos, un poquito más y un poquito menos. Dan cuorum, se abstienen, dialogan con el gobierno, quieren a Cristina afuera...

Si uno señala la opacidad de un tipo como Roberti, corre el riesgo de que salga algún peronista de paladar negro que te acuse de "clasemediero" que tiene prejuicios históricos contra el movimiento obrero. O sea: Alberto Roberti, uno de los diputados más ricos del país, promotor de la flexibilización laboral, defensor del macrismo, a pesar de que le señala "errores" a macri, es representante del Movimiento Obrero Organizado pero uno no puede criticarlo sin que te acusen de "clasemediero gorila". Aunque yo sea un trabajador, aporte a un sindicato, gane el 7% del sueldo que gana Roberti y nunca tendré 14 millones de pesos por más que ahorre toda mi vida, yo no puedo saltar por encima de la orgánica de la CGT. Yo obviamente no soy petrolero ni quiero sacar a Roberti de su sindicato. No quiero saltar la orgánica del MOO. Pero debo respetar la intangibilidad de su palabra como representante del MOO.

Roberti, Bossio, Navarro, Pérsico me proponen sumarme al movimiento nacional y popular conducido por Randazzo y Julián, sin Cristina, que es parte del pasado.

Mientras termino este post, una conferencia de prensa conjunta de la cúpula del PJ y Daer (massista en representación de la CGT) nos piden su apoyo a la marcha del 7 de marzo hacia el Ministerio de la Producción y una protesta cuya fecha y modalidad aún no ha sido fijada. Es decir: todavía, dice Daer, no está decidido un paro general. Algo muy parecido, incluso un poco peor, de lo que los mismos actores nos convocaron el 29 de abril pasado. No importa. Vamos todos, obvio.

Todos unidos triunfaremos. ¿Unidos? ¿Triunfaremos? ¿Todos?

2 comentarios:

Marcelo D. Foti dijo...

Hola Oscar, será el "Síndrome Urtubey". Un peronismo "competitivo y funcional". Competitivo es razonable, en lo cotidiano y especialmente en las elecciones hay que competir, ahora, funcional??, funcional a que o a quien?
Oyéndolo hablar a Urtubey (dicho sea de paso, está bastante calladito), uno tiene la certeza de a quien.
Yo tengo mi propia hipótesis, para escaparle al facilismo de "son unos traidores".
Sentemos algunas premisas.

1º El manejo excepcional que el gobierno tiene de la cuestión comunicacional.
2º El extendido "sentido comun", de que el peronismo en el llano, no deja gobernar a terceros partidos. Que en realidad es al radicalismo, cosa además que a poco de revisar la historia reciente podría demostrar su falsedad.

De la conjunción de las dos premisas, para mí, las conclusiones son que:

El gobierno y el aparato comunicacional pivotean sobre ese "sentido comun" y sacan a relucir el cuco de la desestabilización. Y obtiene audiencia y aceptación de este argumento.

La CGT, Bossio, Massa y sus adlateres, compraron esto, buscan no espantar a la clase media, demostrando que son "responsables".
Negocios, negociados y co-gobierno en Pcia. de Bs. As. (mal que les pese a los radicales)
aparte.

En fin

Marcelo Foti

Oscar Cuervo dijo...

Marcelo:
Respecto de las premisas: Lo del manejo excepcional de la comunicación del oficialismo en un mito, a menos que quieras decir excepcionalmente malo. Este verano se ve más claro el grado inaudito de torpeza e insensibilidad, que los consejos de Durán Barba y las ocurrencias de Peña en las redes solo logran agravar. Como dijo Artemio, macri comunica para una edad mental de 9 años. Está subestimando a la población argentina y en un momento que no está lejos le va a pasar todas las facturas juntas. Acordate de De La Rúa.
No hay sentido común que no sea construido. Y varía según como te va. El sentido común no es un cuerpo estático. Algo más ajustado a la historia dice que los gobiernos no peronistas han sido inviables porque tienen un proyecto que el pueblo a la larga no banca. "No es que seamos buenos, es que los otros son peores", dijo Perón y es así. El republicanismo abstracto es una fábula. Cuando el pueblo se hincha las pelotas, no está pensando "el peronismo es destituyente", sino "que se vayan estos hijos de puta que nos cagan de hambre y se burlan de nosotros". Entonces, los políticos que se mostraron complacientes con el gobierno hambreador caen en la volteada. Entonces no pensarían "hay que respetar los años de mandato" sino "que se vayan todos".

"La CGT, Bossio, Massa y sus adlateres, compraron esto, buscan no espantar a la clase media, demostrando que son "responsables": eso es una patraña. No compraron: se vendieron. La clase media va a enojarse con los políticos que colaboraron cuando sienta que le llega el agua al cuello. Urtubey, Bossio, el Trío Los Panchos. Ninguno de ellos son apreciados por la clase media, solo por los medios hegemónicos si se muestran dóciles.

El problema es no tener estrategia. No podés consentir la flexibilización laboral o la baja de las jubilaciones, los despidos y la destrucción de las pymes, a menos que seas un garca. Uno no es garca según lo que dicen las encuestas: es garca a secas y te va a cagar cuando llegue la ocasión. Lo que demuestran Urtubey, Bossio, Massa y Los Panchos es que son garcas y no que tienen miedo.