domingo, 27 de diciembre de 2015

Operación Lanata/Lanatta en 6 actos: uno en Miami y el otro fugado


A la derecha de Scioli, Casal. A la izquierda, Albarracín, luego confirmado por Vidal.

Acto 1: Lanata entra a una cárcel bonaerense para entrevistar a Lanatta con la anuencia de Casal y Albarracín, ministro y vice de Scioli. Le tiran a Anibal tres muertos por la cabeza.
Acto 2: En lugar de echar a Casal, Scioli lo anuncia como ministro de Justicia del gobierno que no fue.
Acto 3: Scioli pierde.
Acto 4: Vidal gana y confirma a Albarracín para que siga manejando las cárceles bonaerenses. Casal operó para que Albarracín quede en el gabinete de Vidal.
Acto 5: 17 días después de la asunción de Macri y Vidal, Lanatta se fuga de la cárcel ¿Lanatta no aparece más o aparece muerto? Como sea, a Vidal le conviene que Lanatta no hable nunca más.
Acto 6: Vidal echa a la cúpula del SPB que hace días había confirmado. Tardìamente, aunque un poco más rápida que Scioli. Igual, la responsable de las fugas es ella.
Acto 7: Por el momento, Albarracín sigue en su cargo.

Yo te avisé, Scioli:

La pregunta del millón: ¿Scioli sabía de la opereta contra Aníbal?


En agosto pasado yo decía:

Que algún sector de la dirigencia pejotista bonaerense estaba al tanto de la operación [Lanatta] parece casi inevitable. ¿Casal? ¿Granados? ¿Espinoza? Todos o algunos de ellos.

Pero la pregunta del millón es si Scioli lo sabía. Por sí o por no, la respuesta a esta pregunta abre dos escenarios políticamente posibles y delicados. Los dos tienen su grado de verosimilitud y de inverosimilitud: ¿sería capaz de hacer algo así? ¿podría no saberlo? 

Si Scioli sabía de antemano que esta operación iba a hacerse o lo supo cuando estaba en marcha, ¿por qué no hizo algo para impedirla o neutralizarla? Si lo sabía, ¿la operación contó con su aprobación? Esta posibilidad es por varios motivos MUY preocupante. En primer lugar, Scioli aparecería así pactando con Clarín en perjuicio de uno de los candidatos del FPV; este escenario es el peor imaginable. Si lo hiciera, además, jugaría con fuego: la operación no perjudica solamente a Aníbal sino posiblemente sus propias aspiraciones. ¿Sería capaz de hacer una jugada que puede salirle muy mal? Sería una mezcla de traición, audacia y torpeza alarmantes.

Por eso mismo, puede conjeturarse que es improbable que Scioli lo supiera de antemano. En ese caso, se le escapó la tortuga: algún sector muy cercano a él, Casal o Granados, por ejemplo, tienen que estar implicados por acción u omisión en la opereta. Si así fuera, Scioli no está controlando resortes muy sensibles de su administración. ¿Puede seguir contando a partir del lunes con Casal y Granados sin volverse cómplice de los quintacolumnistas? [Completo, acá]

Postdata: Si Scioli sabía de la opereta de Casal y Albarracín y se quiso librar de Aníbal, se pegó un tiro en el pie. Ahora Vidal, por haber confirmado a Albarracín quedó pegada al asunto. Vidal y Scioli jugaron con fuego. La impunidad tiene padre y madre.