viernes, 30 de mayo de 2014

Esto no es un post sobre Campusano



por Oscar Cuervo

De Campusano vi una pelicula y media. Y lo que vi oscilaba entre lo pésimo y lo abominable. Pero una pelicula y media es poco para sentar una conclusión. Algún día tendré que hacer el esfuerzo de sentarme a ver Fango entera, para ver si la mitad que no vi es tan horrorosa como la que vi. Mientras tanto, ayer publiqué en el blog una nota de Lautaro Garcia Candela que se tomó el trabajo de ver varias.

Sé que hay una cierta tendencia de la critica argentina a ver como virtudes la horribilidad de sus actuaciones, la fealdad de su musicalización, la tosquedad de sus encuadres y montajes y la torpeza con que delinea situaciones y personajes.

Yo estoy de acuerdo con algo que dice Lautaro García Candela: parece un ejercicio de Dirección I.

Y me da la impresión de que Campusano es un fenómeno de nicho, básicamente les gusta a algunos críticos que necesitan legitimarse descubriendo algo "nuevo". Lo nuevo de Campusano es pensar que lo malo (mal filmado, mal editado, mal actuado) es de pronto bueno.

No creo que sea cine popular -argumento que algunos críticos sostienen- ni nada por el estilo, habría que ver qué pasa en una función en el Gaumont, fuera del BAFICI, donde se lo ve como monito. Monito las pelotas.

Me parece que al pueblo el cine de Campusano no le va a gustar nunca. Campusano es un fenómeno pequeñoburgués, de los que tratan de tomar contacto con la "autencidad del conurbano" a través de su cine. Y quizás no conozcan el conurbano. Campusano no tendría ningún eco en el conurbano. Ahí va a tener éxito la nueva de Szifrón (que también puede hacer algo feo) y todas las que hace Darín, así como la del osito animado o las otras de Pixar. Y los críticos pequeñoburgueses se dan un baño de populismo mostrándose condescendientes con lo que hace Campusano.

Y esto lo puedo decir con cierta soltura porque hoy en día todo el mundo le soba el lomo a Campusano: desde Prividera hasta Quintín y desde Página 12 hasta Hacerse la Crítica. Hay unanimidad casi completa, así que el destino ha querido que yo pueda dejar sentado que me parece horrible.

Pero esto no es un post sobre el cine de Campusano porque solo vi una película y media. Esto es un aviso sobre algo que voy a escribir dentro de un tiempo. Voy a ir a ver Fango, si me dan los horarios, al cine.

3 comentarios:

julieta eme dijo...

tan mala? ahora me diste curiosidad... voy a ir a verla... jaja

juancho dijo...

A mi tampoco me fascinan las películas de Campusano, pero como no conozco de cine no opino. Lo que si se, es donde vive y estoy seguro que ni vos ni la mayoría de los lectores del blog querrían pasar ni cerca de ahí.

Salú y pesetas...


juan

Oscar Cuervo dijo...

Y si yo quisiera o no pasar cerca de donde vive Campusano, qué tiene que ver eso con la película?