miércoles, 5 de enero de 2011

Visuales XII

Oda al mar (Claudia Fogo, 2010)


por Liliana Piñeiro

Foto del silencio:
a la hora del reflejo, apenas murmura
el agua burbujeante

las rocas enmudecen y una sola gaviota
se le atreve
al cielo

inmensos
como buenos amantes
el mar y la soledad

4 comentarios:

Martha dijo...

Dos veces solamente - creo recordar- me encontré sola frente a la naturaleza. Una en un paisaje como éste que se fue despojamdo poco a poco, ya atardecía.
Otra en una selva en el Norte de Corrientes. Se descompuso la camioneta sanitaria y la doctora y el auxiliar salieron a pedir ayuda. Empezó a oscurecer y no volvían.Los ruidos típicos de los animales de la selva me iban cercando cada vez más. Fingí que no me pasaba nada.cuando llegaron. El de la ciudad tiene que estar alerta.
Martha

Anónimo dijo...

El pasiaje me trae recuerdos, no se porqué a las peliculas australianas de Peter Weir, donde la naturaleza esconde misterios de otro orden.
El poema, bellisimo; sobre todo el cierre, que más que cerrar, abre. A lo Enrique Molina. O mejor dicho, como si Enrique Molina hubiera rencarnado en una ola erótica en el haiku marino de Liliana.
Chaupeu!
Ale

Liliana dijo...

Qué bueno provocar estas asociaciones...!

Martha, Ale: saludos
Y feliz año.

Martha dijo...

Saludos Liliana!