sábado, 26 de septiembre de 2009

El domingo a la medianoche, The Beatles


6 de junio de 1957:
"Paul acababa de cumplir 15 años. Tenía la cabeza llena de rock 'n' roll, dominaba su guitarra y pudo hacer una demostración con Twenty Flight Rock, de Eddi Cochran, con la letra correcta y cambios de acordes; John Lennon, que entonces tenía 16 años, quedó pasmado. Paul continuó con Be Bop A-Lula, de Gene Vincent, y un popurrí de éxitos de Little Richard, todo lo cual había aprendido de memoria. El y John comenzaron a hablar con excitación; hasta ese momento ninguno había conocido a nadie a quien el rock 'n' roll le importara tanto. A pesar de la crucial diferencia de edad de 18 meses, John se dio cuenta de que lo que necesitaban los Quarry Men, si querían llegar a alguna parte, era contar en el grupo con alguien que supiera tocar un instrumento. Después de que los Quarry Men hicieron su segunda presentación, todos fueron juntos al pub, aunqeu Paul tuvo que mentir acerca de su edad.

"Unos días más tarde, mientras iba en bicicleta, Paul se encontró con Pete Shotton, uno de los Quarry Men, que le comentó que John quería que se uniera al grupo. Paul dijo que sí pero que primero se iba de vacaciones". (Barry Miles, Many years from now)


"La carrera de los Beatles fue muy corta. Transcurrieron apenas seis años desde el primer simple (Love me do, 1962) hasta el Album Blanco (1968), cuando ya había quedado atrás el período en el que Lennon y McCartney trabajaban juntos. Pero bastaron ocho LPs y unos cuantos simples para cambiarle la vida a mucha gente. Es poco probable que el sonido de un par de canciones pop cantadas en otro idioma vuelvan a producir un efecto semejante, a volarle la cabeza a buena parte de los adolescentes del planeta que no sabíamos de dónde venía lo que oíamos y aún nos sentimos arrasados por una emoción semejante". (Quintín)



"Los Beatles –para bien o para mal– patentaron la desde entonces casi obligada compulsión pop de transformarse sin cesar, de no quedarse quietos, de ver más allá. Alcanza, hoy, arrastrados por esta nueva marea revisionista, con observar en fotografías o filmaciones el constante y desenfrenado cambio en sus modales y looks. O volver a maravillarse con Rubber Soul y Revolver y Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, que ofrecen la versión definitiva del pop que se hacía entonces a cargo de cuatro músicos encajando las piezas de un rompe/arrasacabezas perfecto rematando con esa cumbre apocalíptica del presente que es “A Day in the Life”. O encandilarse con la blancura de The Beatles, que muy bien 10 puede entenderse y decodificarse como manual de todo lo que vendría incluyendo punk, heavy-rock, folk-pastoral, new wave, grunge, alt-country, indie, vanguardismo snob y, seguro, la tendencia de moda que se impondrá en el 2010, sin por eso privarse de parodiar cálida pero afiladamente a varios de sus colegas y –I’ve got blisters in my ears!– cómo grita ahora “Helter Skelter”. O escuchar las primarias y primales “She Loves You” o “I Want to Hold Your Hand” y comprender que son el equivalente a esas pinturas rupestres en las paredes de Altamira en las que alguien como Picasso supo ver el núcleo irreducible de la inmortalidad, de lo que no pasa ni pasará jamás de moda, de lo clásico coexistiendo con lo moderno y anulando la idea que tenemos del tiempo". (Rodrigo Fresán)



"Los Beatles no se han ido. Pero sin embargo vuelven. Se perfeccionan. Ahora se han remasterizado las tomas originales, antes del proceso de mezcla y no después, como se había hecho hasta el momento para la edición en CD de sus discos. Y todos vuelven a escucharlos y a sorprenderse y a pensar que por ahí los Beatles no fueron sólo los primeros sino también los últimos, o los únicos, o simplemente los mejores. Están los que dicen que prefieren el sonido original (¿el de un Winco o el de una bandeja Thorens con una cápsula altamente sofisticada y un amplificador Audio Research conectado a bafles de cuatro vías?). Están en su derecho. También hay gente a la que le gustan los trencitos en las fiestas de casamiento o que los azoten con látigos de varias puntas rematadas en plomo. Pero en este caso, con la remasterización de sus discos, no se ha hecho otra cosa (la traducción del Quijote a un madrileño vulgar diseñado por Anagrama) sino que se ha mejorado la misma cosa (las letras se hicieron más nítidas y legibles). No se transformó el concepto sonoro, no se llevaron los discos al caldo standard del pop actual, no se los igualó entre sí, ni se les puso nada que no estuviera ya en las grabaciones". (Diego Fischerman)



"Al resetear la vieja música, dotándola de la sonoridad que nos habituamos a registrar desde la invención de la tecnología digital, los Beatles quedaron en pie de igualdad con el resto de los artistas que grabaron desde los ‘70 hasta hoy. Y una vez puestos en la misma línea de largada, lo primero que salta al oído es hasta qué punto siguen estando a años luz de todo lo demás, dicho esto con cariño y respeto por otros artistas. No deberían ni siquiera tomarse el trabajo de sentir ofensa: con una “singularidad” es imposible competir, y eso es lo que fueron los Beatles, y lo que siguen siendo: un salto cualitativo tan inesperado, y tan irrepetible, que la ciencia sólo puede explicarlo una vez consumado". (Marcelo Figueras)



Domingo a la medianoche, La otra.-radio, FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Logremos que Kraft de marcha atras con los despidos

Por favor difundir!

ana fioravanti dijo...

Conmovedoras, las fotos de los Beatles y muy buenas todas las críticas, en especial la de Marcelo Figueras. Supongo que por eso del salto cualitativo y de que con una "singularidad" es imposible competir.

De chipotle, Güey! dijo...

Siempre va a ser dificil definir la perfección absoluta, porque no pasa por técnica, creatividad, ejecución, calidad como músicos, arte o es "algo único y diferente"; si no por una conjunción de un poquito de cada una de esas cosas y muchas más que confluyen en exacta proporción, en el tiempo adecuado y que logran, en definitiva, tocar el alma de millones. En lo personal, siempre me veré maravillado por un hecho simple, el cómo 4 jovencitos ingleses (o de cualquier otro lado del mundo) que se juntaron en un garage a divertirse, llegan a tener el poder de cambiar el mundo como se conoce, y lo mejor de todo, es que lo cambian para bien, lo hacen un mejor lugar. The Beatles son y serán, para mi humilde entender, el principio, el desarrollo y el fin, y desde sus intentos primitivos, hasta la elevación del Sgt. Peppers, cada album ha estado lleno de capas de diferente profundidad que vale la pena redescubrir cada poco tiempo. Abrazo y mucho éxito. Hay una frase muy buena que anda dando vueltas por la red, que desafortunadamente no recuerdo de quien es, pero que dice algo como: "The Beatles es a la música moderna, como el nacimiento de un hijo para un hombre; Pink Floyd es ver al mismo hijo volverse maduro, independiente y un hombre de bien."