martes, 21 de octubre de 2008

La palabra empeñada



Por Martha Silva

[A propósito de Entre la vida y la muerte (APPALOOSA)
Estados Unidos, 2008.
Dirección: Ed Harris
Guión: Robert Knott y Ed Harris, basado en la novela de Robert Parker

Intérpretes: Ed Harris, Vigo Mortensen, Jeremy Irons, Renée Zellweger, Ariadna Gil].

Imaginamos que pudo existir un cartel al comienzo de la proyección que advirtiera: “Este film recrea situaciones que ya no tienen cabida en el mundo. Cualquier parecido con la vida real es una simple y triste coincidencia”.

1882. Appaloosa, un pueblo polvoriento de Nuevo México, es presa de un violento ranchero, Randall Bragg (Jeremy Irons), quien asesina con sus hombres al sheriff del lugar y a sus lugartenientes. Apoderándose de este modo del lugar.

Tres representantes de “las fuerzas vivas”, se quejan de que sus negocios son esquilmados y sus mujeres violadas. Por eso, para imponer la ley y el orden, son contratados Virgill Cole (Ed Harris) y Everett Hitch (Vigo Mortensen). El primero será galardonado con la estrella de sheriff, el otro admitido en calidad de representante del primero, ocupando un lugar secundario. Ante la ausencia de leyes, Cole y Hitch piden garantías totales. Lo que ellos hagan será Ley. Miden sus fuerzas con el “malo” y no sin violencia, no sin vicisitudes y juicios, logran que la cosa se encamine.

A la vez, Cole y su lugarteniente son amigos incondicionales. Confían el uno en el otro plenamente y se entienden casi sin palabras.

Pero llega una mujer al pueblo, bella, manipuladora e infiel, y nada volverá a ser igual: todo orden será trastocado. Es elegante, toca el piano, habla bien y no es prostituta ni india, argumentará Cole, quien le dará todo y le pondrá una casa como el mismo no tuvo jamás.

Este es el segundo film dirigido por Ed Harris. El primero fue Pollock, sobre el maestro de la pintura abstracta estadounidense. Y ahora este western típico, que no tendrá el mismo nivel de antología que los del maestro John Ford, con su talento sin par, pero que logra conmover profundamente. Quizás porque el espíritu de esa gente y sus circunstancias ya han desaparecido totalmente. Que haya códigos, que existan acciones éticas, que el mal y el bien estén claramente diferenciados, que la amistad y la palabra empeñada tengan peso, son cosas que pertenecen a un mundo precapitalista.

Pero ese orden irá perdiendo nitidez. Appaloosa cambia y ya nadie recuerda el pasado del villano que vuelve al poder subrepticiamente y es admitido nuevamente por su dinero y vinculaciones políticas. Alguien tendrá que dar un paso al costado, porque ya no habrá lugar para que todos habiten el mundo que se avecina.

El personaje de Vigo Mortensen tiene una evolución inusitada. El propio Mortensen tiene un inusitado crecimiento actoral después de su experiencia en los films de David Cronemberg. En esta película termina poniendo los puntos sobre las íes y –no sin ajustar debidamente las cuentas- se plantea que tiene por delante un largo viaje y no debería tener que marchar de prisa. Con lo cual, resucita el clásico final fordiano, ni más ni menos.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

ay, pero cuántos hombres hermosos en una sola peli!!

habrá que ir a verla.

Anónimo dijo...

Sos Julieta?Digo por tu preocupación por lo estético en los representantes del sexo masculino.
Si, la verdad que uno es mejor que el otro. Pero aparte , son tipos interesantes, con misterio.
Sobre todo Vigo que en este papel...uno nunca sabe.Eso,mata.

Oscar Cuervo dijo...

qué otra puede ser sino Julieta.
Es increible como la escritura tiene el patrón genético de su autor (autora en este caso).

Anónimo dijo...

Inconfundible ,juli.!!

Anónimo dijo...

Ese galope antes de comenzar la película, realmente me conmovió dijo un crítico de cine, y tuvo razón.
RODRIGO

meridiana dijo...

No ví la película Martha, pero coincido con vos en que Mortensen no es el mismo después de Cronemberg, pero es que DC logra a veces lo que la mejor poesía: no te deja indemne.

saludos

Lilián

julieta eme dijo...

eh sí, creo que era yo la del primer comentario jaja

qué es de martha? no escribió más en el blog...