lunes, 17 de marzo de 2008

Tres pavadas a propósito de Dylan


En las últimas horas algunos han vuelto a demostrar su vocación por la pavada, a propósito de la extraordinaria actuación de Bob en Buenos Aires:

Primera pavada, creo que muy argentina, la de aquel que ante un evento artístico mayor, sale quejándose de "la organización". Lo de Dylan de ayer fue algo de una calidad artística inusual y eso era notorio desde la popular (donde yo preferí ubicarme), en la que el sonido de la banda y la voz de Dylan llegaban con una claridad y potencia perfectas. Quizá habría que explicarle a algunos desorientados que el arte de Bob no consiste en un aturdimiento sensorial, sino en una escucha concentrada: y bien, eso, desde la popu se lograba la perfección.

Segunda pavada, quizá internacional: la de plantear la cuestión en términos generacionales. No es que si naciste en los 80 te gusta Durán Durán y si naciste en los 40 te gusta Trolio y si naciste en los 90 te gusta Kanye West. Si sos inteligente y sensible, te gusta Dylan aunque hayas nacido ayer o tengas 90 años. Y si sos obtuso, vas a tener a Bach, Dylan o Apichatpong delante de tus narices y no te vas a dar cuenta.

Tercera pavada, histórica: "Dylan es un gran letrista, pero es mejor cuando lo canta alguien con buena voz". Nadie canta a Dylan mejor que Dylan y en su arte son inescindibles las palabras y la línea melódica... pero por sobre todo su inaudita entonación, eso que hace con la voz, que es absolutamente imposible de trasladar a una partitura. Los bramidos que ayer emitía al comienzo, con Rainy day woman, son la música para la que aún faltan oídos afinados.

OSCAR ALBERTO CUERVO

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, si bien las ideas son interesantes parece que de fondo se hacen particiones similares a las que se critican: buen/mal cantante, hombres inteligentes sensibles/obtusos. ¿Dylan o ciertas producciones culturales son "buenas" en sí mismas más allá de cualquier mediación? ¿Es la instalación de una nueva alta cultura?. Para mi el sonido también era un poco bajo, es cierto que eso no privó al recital de su solidez y seducción, pero yo le hubiese dado un poco más. Me gustó más lo que se dijo ayer en la radio en relación con los diferentes canales de comunicación que fue construyendo Dylan con el público durante el recital. Es legítimo que haya gente a la que no le guste, se pueden analizar las razones y discutir como parece proponer el post en general...

Anónimo dijo...

Que Dylan sea bueno y que sea evidentemente mejor que muchos otros no tiene nada que ver con la dicotomía alta cultura/ baja cultura, sino con la simple distinción que se establece siempre entre artistas mejores y otros peores...

Periquito dijo...

Supongo que ya pasó mucho tiempo para responder, pero la cuestión se reitera aunque se hable de mejores y peores, y ¿para quién es evidentemente mejor que muchos otros? Hacer ese tipo de juicios impide centrarse en la reflexión y en la experiencia en relación con el artista y ocuparse de cuestiones de ranking o de comparación que en general o son innecesarias o tienen que ver con pretensiones elitistas, "yo, entre muchos, advierto la genialidad de..." Saludos.

Zimmerman dijo...

completamente de acuerdo, en especial con la tercera.

Oscar Cuervo dijo...

Salud a un dylaniano kierkegaardiano. Comparto esos mismos amores y por eso te linkeé. Me alegro de conocerte y quizá algún día lo hagamos personalmente
Oscar