lunes, 18 de febrero de 2008

Libertad de expresión y blogs

Em el blog de Eamonn Mcdonagh continúa el debate acerca de la libertad de expresión y la censura que se ejerce en los blogs. ¿Es apropiado usar la palabra "censura" cuando el editor de un blog quiere impedir la difusión de notas y comentarios porque estos cuestionan su posición política en el marco de una discusión preexistente? ¿Habrá una palabra mejor para referirse al silenciamiento de opiniones disidentes? ¿Debe reservarse el término "censura" para el silenciamiento de opiniones ejercido por un gobierno? ¿Puede un poder no gubernamental censurar? ¿Es intangible e incuestionable la soberanía que tiene sobre un medio su propietario? ¿Esa soberanía no es un poder que puede cuestionarse políticamente? ¿O sólo es posible cuestionar políticamente los actos de gobierno, mientras que la difusión o la supresión de opiniones, cuando se trata de medios privados, queda enteramente subordinada al derecho privado?

Me da la impresión de que no estamos hablando de semántica, sino de política.

OSCAR ALBERTO CUERVO

En lo que sigue, el intercambio que se dio en el blog de Mcdonagh:

nv1962 Says: February 18, 2008 at 7:59 am
Sin entrar en absoluto en el fondo del desencuentro subyacente, me parece conveniente separar y distinguir claramente entre, por un lado, la libertad de expresión, y por otro, la soberanía de gestión de un medio propio.
A diferencia de hace unos quince años, la exclusión de participación en un debate en un medio concreto no implica necesariamente un acallar al excluido: precisamente, las bitácoras tienen como pilar fundamental la posibilidad de hacer comentarios por enlaces tipo “trackback” y/o “pingback”, facilitando así el desarrollo de una conversación entre bitácoras distintas. No me parece lo mismo, por poner un caso, que una operación gubernamental de imposición de criterios editoriales y/o periodísticos en medios de ámbito general (prensa y/o radiodifusión).
Hoy en día, se pueden publicar bitácoras sin inversión alguna más allá del tiempo; por ello, creo que el término “censura” tiene más bien cabida en una situación en la que se deniega categóricamente una participación en un género de medios. No me parece apto su aplicación en un caso aislado. Otra cosa es que la aplicación de un determinado código deontológico también refleja sobre el propio medio - al igual que la parcialidad (si existe) en su aplicación.
Pero ¿censura en el caso de una bitácora? Me parece un término que más bien refleja una valoración desenfocada del género de medios en cuestión.


cuervo Says: February 18, 2008 at 4:08 pm
nv1962:
Hay en tu respuesta algunos términos como “trackback” y “pingback” que no conozco. Pero la aplicación del término “bitácora” para referirse a este medio que estamos usando es una operación metafórica. “Bitácora” no es la traducción propia de “blog”. Por lo tanto, al llamarlo así preferís asimilar el tipo de comunicación que se lleva a cabo en un blog al cuaderno de bitácora de una nave. Pero esa asimilación no es igualmente apropiada para toda comunicación a través de web logs.
No me parece apropiado comparar los debates del blog en cuestión (la lectora provisoria, al igual que muchos otros blogs de debate político) con un cuaderno de bitácora. En este caso se trata propiamente de intervenciones políticas que exceden completamente las finalidades para las cuales se escribe en un cuaderno de bitácora. Estamos hablando de una institución comunitaria, estamos hablando de poder, de principios de exclusión de los discursos; hablamos de la decisión de impedir la difusión de una opinión porque cuestiona mi posición.
Vos parece que reservás el uso de “censura” para operaciones gubernamentales, pero no hay nada en ese término que obligue a restringirlo a casos de censura gubernamental. No todo poder es gubernamental.
Se trata de impedir que una opinión adversa se difunda cuando uno tiene el poder de impedirlo. Si llamarle “censura” te parece impropio, creo que es al menos tan impropio como llamarle “cuaderno de bitácora” a la comunicación que estamos sosteniendo. Esa impropiedad no me escandaliza, ya que en el fondo el lenguaje siempre funciona por leves desplazamientos semánticos, todo lenguaje es metafórico. La idea de que las palabras tienen un uso apropiado funciona mejor para los diccionarios que para el habla cotidiana y las disputas discursivas.
Creo que plantear tantos pruritos para el uso de “censura” en este caso no responde a una preocupación por el uso preciso del lenguaje, sino para preservar lo que vos denominás “la soberanía de gestión de un medio propio” como si se tratara de un valor absoluto e intangible. Es decir: se trata de una discusión política y no simplemente semántica. ¿Puede cuestionarse esa soberanía de gestión de un medio propio? Claro que sí: puede cuestionársela mediante una discusión política. Ese medio propio puede dar lugar a ese cuestionamiento o puede silenciarlo. (Lo que sería una especie de censura?).

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuento una experiencia propia: he comentado varias veces en el blog de Roztichner, respetuosa y brevemente, y muchas veces esos comentarios no han sido publicados. La sensación es fea. Pero también es cierto que me la puedo bancar y hacer mi propio blog, y que mis ideas sobre el que esa vez no me dejó expresarme allí, son otras.

No me parece adecuado hablar de censura, creo más bien, que censura sería que un Estado o un particular no me dejen hacer un blog. Aunque entiendo que se use esa palabra.

Oscar, excelente el debate que abrís. Y comparto el resto de lo que decís.

Anónimo dijo...

Osacar, leí el debate en el otro blog y se entiende mejor cómo ves la cuestión. Suma a la entrada que hiciste. Muchas de las preguntas que planteás en tu entrada son difíciles de responder y complejas. Planteo otras: ¿les interesa a los propietarios de sus blogs brindar un debate o propagar sus ideas? ¿Cómo sería tener un blog lleno de réplicas? ¿Duraría? ¿Qué pasaría con su dueño?

Oscar Cuervo dijo...

Estimado/a:

creo que el blog LLP fue en su momento muy interesante porque la participación de los lectores era muy intensa. Llegaron a haber más de 200 comments de algunos artículos. Creo que eso podría haber continuado de no ser por las barrabasadas que se mandó Quintín. Lo terminó hartando a Abraham.

Yo creo que un espacio de debate es siempre mucho más interesante que otro donde se monologa. O donde solo recibís los saluditos de tus amigos. Por eso, la experiencia de LLP es un dato a tener en cuenta para pensar qué puede llegar a ser este nuevo medio de los blogs y cuáles son los escollos a sortear.

El uso de la palabra "censura" no me desvela, siempre que se acepte que la decisión de darle espacio a las réplicas o negárselo es una decisión política.

Lo que más me interesa pensar es el cruce entre teoría y la práctica: ¿cómo es posible que alguien critique al gobierno por autoritario cuando en su pequeño feudo se mueve de un modo prepotente?

Y después está la discusión acerca del poder de los medios: pienso no tanto en los blogs sino en los grandes pools informativos, que hablan del "Poder" como si ellos no fueran un poder, y de los más concentrados.

saludos.

Anónimo dijo...

Coincido. En particular me quedo varias ideas:

Tener en cuenta a LLP (con TA) como modelo de lo que puede ser y generar un blog abierto al debate.

Abrir el debate o no, es una decisión política con consecuencias políticas.

Los multimedios también son el "Poder".

saludos

PD: el otro día lo veía por tv al que era o es rector de la UB. Dijo: "Volví de EEUU; la Argentina es aburrida. Acá no hay debate, ni siquiera el más superficial". Tiene razón.

Oscar Cuervo dijo...

¿Habrá debate en los EEUU?
¿habrán debatido la existencia de armas de destrucción masiva en IraK? Digo: debatirlo a tiempo para evitar la invasión, o para retirarse ya mismo? ¿Y estarán debatiendo la práctica de la tortura por inmersión, permitida por Bush para los prisioneros acusados de terrorismo?

¿Qué debate habrá presenciado el director de la UB? y cuando llega a la Argentina, ¿con quién se juntará? Hmmmm...

Y esto que estamos haciendo nosotros, ¿no será un debate? ¿ni siquiera superficial?

Anónimo dijo...

Sí, resulta cómico lo que dice el director de la UB. También es un signo de los tiempos que casi todo lo trágico pueda ser convertido en cómico. Ellos debaten todo en sus prestigiosas universidades y academias donde nunca llega el olor de los cadáveres que siembran bien lejos, justamente para que no les llegue. Es la contrapartida de las bravatas que hubo en La lectora provisoria. Por eso, y en este caso, creo que no es tan importante si hay censura o no hay censura. De hecho, cada uno la ejerce de algún modo también sobre sí mismo. El tema se vuelve grave cuando lo que se hace es difamar al otro por medio de acusaciones gratuitas y sin fundamento. Y para colmo disfrazar el propio autoritarismo con falsas máscaras de populismo, según las cuales todos los pobres y marginales son buenos y los cultos o de buena posición son malos, como hicieron en LLP y como hace el director de la UB pero del lado de enfrente.
Si algo no me considero es ser oficialista. Pero tal posición no me convierte automáticamente en adalid de la verdad y la justicia. Tampoco ser oficialista, entonces, tiene porqué garantizar que quien lo sea automáticamente se convierte en mercenario y sicario de las fuerzas del mal.
Si los seres humanos no somos algo más que nuestras ideas políticas, estamos perdidos. Porque si podemos engañarnos respecto de casi todo, cuanto más acerca de la política, cuyos hilos y resortes más secretos parecen destinados a promover engaños. Entonces para des-engañarnos que, como dice un amigo mío, es una manera de quitar el engaño, lo primero es tratar de que no tengan demasiada cabida en nuestro corazón la mala fe y los golpes bajos.
Felicitaciones por el blog.
Tatiana

Oscar Cuervo dijo...

Gracias Tatiana y anónimos amigos: me alegro de que al menos algunos puedan hacer llegar sus comentarios.
saludos